Tengo la cara mojada.
Pero no estoy llorando.
Te lo juro
- con los dedos cruzados a la espalda.
Llueve dentro de casa.
Dentro de nuestra casa.
Llueve sobre todo lo que somos.
Y sobre lo que podríamos haber sido.
Y sobre todo lo que te he querido.
Llueve y no son mis ojos.
Ay, pero qué ojos tan bonitos tienes.
A lo mejor no son tus ojos, sino cómo me miras.
A lo mejor te quiero.
A lo mejor solo quiero tus manos en mi cintura mientras yo miro a otro lado.
Y a lo mejor te duelen las manos de mirarme así.
Que si me tocas con los ojos me corro.
Y si llevamos tiempo sin corrernos juntos puede ser por mi culpa.
Pero.
Vivo en camas vacías,
sobre sentimientos sucios,
tras las lágrimas de un muerto.
Y no te quiero, pero nos quiero.
Hace un par de noches lloré tanto que he decidido no quererte más
- como si eso pudiera elegirse.
Y te juro que no estoy llorando.