¿Dónde te duele, amor?
Se te enfría el café, y el mío sabe demasiado amargo.
Pienso en ti.
Échale más azúcar. Te has pasado.
Perdón, no sé hacerlo mejor.
¿Has vuelto a romperme las medias?
Pero justo por donde a ti te gusta.
Te odio.
Te quiero.
No entiendes nada nunca.
Nunca lo entiendo.
¿Es que tengo que gritar?
Al oído, por favor.
Te esperaré en el momento menos adecuado,
justo donde nunca sé estar.
Y lo harás mal mil veces más.
Que sin ti no me sale aprender.
Me he cansado de enseñarte a pedir las cosas por favor.
A lo mejor nunca has sabido hacerlo bien.
No duelas, que nos matamos juntos.
Y así me quiero ir.
¿Es que no te cansas de hacerlo todo mal?
Tú tampoco.
¿Es que no te cansas de tener siempre la razón?
Yo nunca la tengo.
Aprendamos a conjugar los verbos
y luego hablamos del borrón que tracé para ti.
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