sábado, 7 de mayo de 2016

Soy

Soy los sedimentos de un acantilado. La tierra yerma donde crecen girasoles. Los nudos del tallo de una amapola que no huele.
Soy la niña que creció bajo la sombra de unos ídolos muertos. La misma que se bebió toda la tinta por el deseo de ahogarse. Y que resurgió de las cenizas de un ave fénix suicidado.
Soy lágrimas postizas. Soy la silueta de un espejo al que no quiero mirar. Y al que miro. Y al que le imploro clemencia mientras desgarro mi dermis con la punta de mis pestañas.
Soy la herencia de un mendigo. El saco roto del hombre que habita bajo las camas de las niñas que tienen miedo.
Soy una niña que tiene miedo.
Soy la tercera pata que cojea. La puerta que chirría. Las cadenas forjadas para ser arrastradas.
Soy todos los post-its  donde apuntas las cosas que no recuerdas. Soy todos y cada uno de ellos sin pegamento. Soy los post-its en el suelo.

Y me convierto entonces en la nevera vacía que nunca será llenada, porque se te ha olvidado comprar lo que había en aquellos malditos post-its.